23 de septiembre de 2010

EL RITO

Al día siguiente volvió el principito.
- Hubiese sido mejor venir a la misma hora - dijo el zorro-. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré a qué hora prepara mi corazón... Los ritos son necesarios.

- ¿Qué es un rito?- dijo el principito.
- Es también algo demasiado olvidado - dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días: una hora de las otras horas.

Antoaine de Saint-Exupéry, El Principito
Esta historia puede ayudar para introducir el tema de la oración. Puede ser para personas que quieren aprender a orar y no saben cómo empezar. Una de las cosas es disponerse, pensar en el lugar y a poder ser una horario fijo...
Y viene bien para las personas que tenemos "costumbre" de orar. También a veces nos viene bien recordar la importancia de cuidar espacios y tiempos para estar con Él de una manera más pausada, tranquila, para hacernos conscientes de su presencia y escucharlo. Dios está en todo y en todos, pero si queremos descubrirlo, escucharlo... es necesario dedicar un tiempo y espacio explícito para ello. Si no hay un orden en el día a día... ¡peligro!