24 de noviembre de 2010

MUSEO EVOCATIVO DE LA NAVIDAD

Esta actividad se puede desarrollar en una hora de tutoría... pero habría que indicar a los niños antes de ese momento que trajeran ellos los diferentes elementos.... Sería bueno no anticiparles que vamos a hacer un museo... sino que los traigan para ese día sin saber para qué....

Los objetos se podrían en la mesa del profesor/a.... y se les pediría a ellos que vayan diciendo cosas que han traído y que significado-relación pueden tener con el tiempo litúrgico que estamos viviendo.....

¿De qué nos habla cada objeto?
¿Cómo creemos que tenemos que vivir en este tiempo de preparación a la Navidad?

Les indicamos, cómo vamos a construir en la clase un Belén entre todos con los diferentes objetos que han traído.... pero es importante que conozcamos su significado..... y a qué nos están invitando en este tiempo.

Asociamos a cada objeto un valor que se debería vivir especialmente en Navidad y buscamos modos de llevarlo a cabo en nuestra vida y formulamos compromisos revisables.

Podemos colocar al lado del museo una caja... en la que los niños/as, a lo largo del Adviento vayan depositando.... esos compromisos que quieran ofrecer.

Nuestro museo navideño

• Las figuras-base del belén (María, José y el niño Jesús) que nos ayudan a entender los símbolos y el origen de la fiesta cristiana de la Navidad.
• Un calendario que nos recuerda el “fin de año” y la actitud siempre cotidiana de volver a empezar.
• Una postal navideña que nos descubre el valor de felicitar a todo el mundo.
• Una tableta de turrón que nos anima a potenciar la comida compartida, a construir familia, contagiar amistad, cercanía, a estar juntos...
• Una cajita con papel de regalo que nos convence de la importancia de dar y darse, de regalar algo más que algo, de descubrir el mejor regalo para cada uno en particular, de crear tu propio regalo.
• Hojas de publicidad de revistas que nos incitan a consumir consumiéndonos, publicidad que nos impide descubrir la verdadera Navidad, que oculta nuestros valores más queridos (se podría colocar de tal manera que las hojas de publicidad ocultasen una postal del misterio navideño).
• Un villancico grabado que escuchamos que nos invita a la sencillez y la sonrisa.
• Las bombillas para colocar en un árbol de Navidad que evocan ese ambiente mágico que es el tiempo de Navidad, que nos ayuda a desentrañar el “espíritu de la Navidad” que siempre está presente en nuestras vidas y que en ciertos momentos es más fácil descubrir.
• Un cartel de la “Operación Kilo” o de alguna campaña solidaria que nos grita el valor de compartir.
• Una guirnalda de Navidad, de esas que adornan escaparates, árboles..., que nos anima a vivir en fiesta y a vivir la fiesta.