13 de mayo de 2013

Cuando acogemos la vida



Cuando nos situamos como buscadoras,
convencidas de que aún no tenemos la solución
seguras de que necesitamos compartir nuestras búsquedas, cuestiones, logros y desafíos;
convencidas de que necesitamos aprender, relacionarnos
y ‘ver un poco más claramente’ el camino a recorrer,
entonces se amplía el horizonte,
se vislumbra movimiento, luces, sombras, susurros,
atisbos de realidad deseosos de vida...

Cuando acogemos la vida
y le hacemos sitio en nuestros diálogos y reflexiones,
vamos teniendo una mirada más aguda
para traspasar apariencias,
para escuchar la realidad exterior y lo interior profundo,
y descubrimos el paso de Dios por la vida propia y ajena,
y las envolturas arrugadas, andrajosas, descoloridas
los rostros humanos y la creación entera
se convierten en señales
que apuntan el estreno del futuro al que caminamos
que ya ha comenzado y siempre nuevo.

Ana Zubiri FI