3 de marzo de 2014

ante todo esto... ¿tú qué sientes?

La cultura del bienestar nos anestesia
nos impide sentir lo que vemos,
nos aleja de lo que incluso oímos, palpamos,
y ya no se actúa ni se piensa.

Hablamos y escuchamos noticias a borbotones:
dificultades de muchos, privilegiados algunos,
remedios inmediatos sin mirada hacia adelante,
personas utilizadas como objetos, 
falta de posibilidades...

Y la mirada se nos vuelve calculadora,
o más bien espectadora
que no deja que nada nos inquiete
porque nuestra vida, paso a paso, va adelante.

Y los periódicos llenan sus páginas,
y los comentarios con las noticias se suceden
pero según van pasando personas, lugares, situaciones,
nuestra vida queda intacta, no se altera.

Somos del 10% de afortunados
¡qué poco conscientes!
porque no salimos de nuestro círculo, nuestro ambiente
y así, cuanto existe 
son vidas paralelas sin nunca encontrarse.

Pero se oyen alternativas que aglutinan, convocan, unen,
búsquedas solidarias, inconformistas
que sienten la Humanidad como su propia carne
y creen que la utopía futura nace en el presente.

Son llamadas, voces que se hacen oír tímidamente
pero si queremos escuchar no dejan indiferente
y lanzan esa pregunta que se teme:
ante todo esto ¿tú qué sientes?